20071204

INDICE

Presentación

CAPITULO I

CAPITULO II

CAPITULO III

CAPITULO IV

CAPITULO V

CAPITULO VI
La proclama del Libertador en San Cristóbal


20070704

Presentación

En este libro, “Páginas de Historia del Táchira”, se reúnen en buena hora los resultados de la labor investigadora del Cronista de la Ciudad de San Cristóbal, nuestro apreciado amigo Dr. J. J. Villamizar Molina, a quien le correspondió sustituir al que esto escribe en esas funciones que tanto tienen que ver con la vida de la urbe, su admirable pretérito, su influencia en el adelanto cultural de la región y las proyecciones que poseen las enseñanzas legadas por las generaciones precedentes.
Villamizar Molina en esta serie de trabajos nos ofrece los más diversos temas históricos de neto sabor regional y hasta localista. Aborda cuesticnes que atañen a episodios curiosos, como aquel del indio de Guásimos, Luís Pérez, el que por 1762, fue objeto de un proceso incoado contra él en San Cristóbal por concubinato. Sus alegatos en el caso, representan datos interesantes en ese tipo de juicios del tiempo colonial.
El Cronista de San Cristóbal trae a cuento otras materias dignas de divulgación, tales como la fundación al Sur del Táchira, del pueblo de San José de Zancudos en 1736; los orígenes de la Parroquia San Sebastián, creada en 1 853, tres años antes de organizarse la Provincia del Táchira; informaciones sobre Institutos de enseñanza como la Escuela de Juana Maldonado González, el Colegio de San Agustín, el Colegio de la Trinidad, la Escuela de Primeras Letras de Capacho y el Colegio Provincial, que nacieron durante el siglo XIX; noticias sobre la revolución contra Monagas; estudios acerca de la institución esclavista en el ámbito tachirense; actuaciones judiciales en 1 864; explicaciones documentadas acerca de los nombres dados a las calles de la Villa de San Cristóbal por disposición oficial; el sepulturero de la Villa Sacramento Méndez; comentarios atinados alrededor de celebraciones regionales como las del 19 de abril y el 23 de mayo, fecha esta última inicial de la revolución restauradora de 1899, y otros puntos que se refieren a temas vinculados al ayer y a las figuras de don Ramón Buenahora, el célebre Superintendente de Instrucción Popular, nacido en 1865; el Obispo de Mérida, Ilustrísimo señor don Juan Hilario Boset, llamado “El Angélico”, víctima inmolada por las pasiones políticas de su tiempo; los primeros Obispos de Nueva Pamplona; Monseñor José Concepción Acevedo, el notable Vicario de San Cristóbal desde 1869 a 1891; señalamiento del Escudo Nacional que fue bordado por una de los alumnas de aquella benemérita e inolvidable institutora tachirense que llevó el nombre esclarecido de doña Regina de Velásquez; noticias curiosas acerca de la calle “Mesalina”, los andenes de San Cristóbal y los orígenes del desaparecido Mercado Cubierto de la Plaza de “El Pantano”, hoy Bolívar, y recuentos sobre el Libertador en sus contactos con la ciudad capital de nuestro Estado.
La Biblioteca de Autores y Temas Taichirenses que ha dispuesto editar dentro de su colección la obra que presentamos, cumple, una vez más, su claro propósito de contribuir a hacer perdurable, en los páginas del libro, todo cuanto tenga relación con las actividades de la vida del Táchira, sus hombres representativos, sus manifestaciones en el escenario del progreso y, por sobre todo, con el deber de rendir tributo de recordación y de justicia a los que otrora fueron representativos de la región en la política, las letras, las artes, las ciencias, la Iglesia y la urdimbre de la existencia económica, espiritual y social de la tierra nativa.
Si hubo hace algún tiempo en el seno de la bella ciudad que fundó don Juan Maldonado el 31 de marzo de 1561, quienes fueron capaces de quemar en público, como en salvaje auto de fe inquisitorial, algunos volúmenes de la B. A. T. T, existe una gran mayoría de conterráneos que saben apreciar lo que ha hecho el Dr. Ramón J. Velásquez, tachirense ejemplar y notable hombre de letras de proyección nacional, en el propósito de aportar al acervo intelectual de la región que lo vio nacer, los libros que sobrepasan ya el medio centenar, en donde está compendiada la radiografía del pensamiento tachirense en sus más elevados representativos, sus varones de pro, sus científicos, sus poetas, que son, en última instancia, quienes dan fisonomía al solar nativo y con honor lo representan en el concierto nacional en cuanto a la inteligencia y la fe, la rotunda fe, en un mejor destino para la Patria venezolana.

Ir acompañando en este libro ameno a un investigador entusiasmado de su obra, como es el Cronista de la Ciudad de San Cristóbal, representa para nosotros motivo de profunda satisfacción, y es símbolo de que el antecesor y el sustituto en la labor grata y amable de historiar la pujante ciudad, están unidos en un mismo ideal y un fin similar amar al Táchira y su pasado y divulgar éste sin la búsqueda mezquina de proventos materiales ni de gloriolas que los dos no necesitamos obtener de quienes pontifican encerrados en sus falsas torres de marfil.


Caracas, julio de 1971.


M. F. S.

20070104

Proclama de Bolívar

LA PROCLAMA DEL LIBERTADOR
EN SAN CRISTOBAL


“Simón Bolívar, Libertador Presidente de Colombia, etc., etc.


A los Soldados del Ejército Libertador


Diez años de libertad se solemnizan en este día. Diez años consagrados a los combates, a los sacrificios heroicos, a una muerte gloriosa. Pero diez años que han liberado del oprobio, del infortunio, de las cadenas, a la mitad del universo.

¡Soldados! El género humano gemía por la ruina de su mas bella porción: era esclava y ya es libre. El mundo desconocía al pueblo americano, vosotros lo habéis sacado del silencio, del olvido, de la muerte, de la nada. Cuando antes era el ludibrio de los tiranos; lo habéis hecho admirar por vuestras virtudes; lo habéis hecho respetar por vuestras hazañas; y lo habéis consagrado a la inmortalidad por vuestra gloria.

¡Soldados! El diez y nueve de abril nació Colombia: desde entonces contáis diez años de vida.

Cuartel General Libertador de San Cristóbal, 19 de abril de 1820. 10º


BOLI VAR”.